¡GRACIAS!

Son 650 las firmas conseguidas, 50 blogs adheridos, cientos de correos recibidos y más de 5.000 visitas, en apenas dos días. ¡Que no decaiga!

Gracias de corazón a todas y todos los que, de una forma u otra, nos habéis manifestado vuestra adhesión; en muchos casos, con inmerecidas muestras de cariño. Porque si alguien merece el cariño, no somos nosotros, sino Montes y su equipo represaliado, los enfermos que son obligados a morir con dolor y los familiares que sufren con su dolor …

Os dejo una carta recibida, y que muestra lo necesario de ese cariño. De todo nuestro cariño:

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Muy SR.MÍO (si esta misiva llega al Dr. Montes):

En mi vida se han dado dos casos especialmente duros para cualquier persona. Uno de ellos el fallecimiento de mi abuelo materno de cáncer de cólon, en una época en la que el tratamiento del dolor aún era claramente deficiente. El otro, trece años después, en 1999, el de su hija, mi madre, cuyo pánico a revivir la agonía de mi abuelo era tan tremendo que, de los 6 primeros meses en los que la enfermedad evolucionaba razonablemente bien, pasó a apagarse poco a poco, con el miedo como compañero hasta el final de sus días. De tal manera que, siendo un tumor de entre los que los tratamientos son efectivos en un altísimo porcentaje (Linfoma de Hodking), hasta los oncólogos no salían de su asombro al ver el avance en el que había entrado de manera imparable la evolución de la enfermedad. Estoy convencida, también porque es sabido que es muy importante en estos casos la voluntad y el estado de ánimo, que influyó de manera decisiva su experiencia traumática con mi abuelo, en el desenlace, entre otros factores, claro está. Los cuidados paliativos que se le aplicaron desde la tarde en la que ingresó para morir, la sedación terminal y el desconocimiento de que se acababa su tiempo, hicieron de su marcha un dulce tránsito. La cara opuesta de lo que mi abuelo tuvo que padecer durante un mes, en ése estado semicomatoso e indigno que le dejó el abuso necesario de las famosas gotas de morfina que se utilizaban en aquél momento…Mi madre quedó dormida, serena…nos ayudó mucho el que no pasara por lo mismo que él para sobrellevar la pena de su pérdida. Y no me quiero ni imaginar lo que hubiéramos padecido si la experiencia se hubiera repetido con ella. Por todo ello, gracias al servicio de Oncología del Hospital General Yagüe de Burgos, dirigido por el Dr. Girón, y gracias por supuesto a todos estos facultativos humanos como usted, Dr. Montes, y sus compañeros Insausti, Gimeno, López Varas y Bernardo.

Gracias simplemente por hacer bien su trabajo, con humanidad.

Eva Gallo
evigallo77.spaces.live.com
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14 comentarios

  1. Gracias a gente como vosotros, que hacen que el final de muchas personas pase de ser un calvario para ellos y los suyos, teniendo que luchar contra grupos INTEGRISTAS CATÓLICOS que parecen estar a favor del más salvaje ensañamiento terapéutico, a ser un final lo menos traumático y doloroso posible.

    Todavía no he conocido (aunque los haya) a un médico de paliativos o que trabaje con terminales que no sea alguien que merezca un homenaje.

    Esta respuesta la tenéis porque la gente que conoce un poco el tema, sabe cual es vuestro trabajo, y cual es vuestro espíritu.

    Gracias a vosotros.

  2. Quiero morir sin dolor, eligiendo el momento si es necesario.
    No a la priavtizacion de la Sanidad.
    Por una Sanidad Publica.

    Quiero que me atienda el Dr Montes

  3. Yo también quiero poder morir sin dolor, acompañado, con todo tipo de apoyos, en mi casa, acompañado de los mios, poder despedirme con dignidad.

  4. He creado un grupo de apoyo a Luis en Facebook para extender un poco mas la campaña .

    Lo enlazo por si os interesa.

    http://www.facebook.com/group.php?gid=10755451058

    Un abrazo de animo y gracias por la maravillosa jornada que nos regaló el lunes 4 de febrero en la agrupacion socialista de Ciudad Lineal.

  5. lamentablemente en este pais entiende de medicina hasta el “tato” a nadie se le ocurre decirle al mecanico cambiale esto o lo otro. llegas y le dices lo que le pasa al coche y el te dice le pasa esto o lo otro tu confias y pagas. Como pagas no hay problema. la sanidad que es gratis solo por eso es mala. luego vas a la mutua privada donde te atienden los MISMOS facultativos y ya son mejores solo porque les pagas.
    asi piensa la gente y asi nos va, cada dia mas privatizaciones…
    pero en este pais todos los dias (yo trabajo en consultas) viene gente pegandole patadas a todos los tratados de medicina habidos y por haber y no les cambias de parecer, expliques lo que le expliques el medico siempre metio la pata. Comentarios como que tuvieron un accidente se partieron todo menos el espinazo y porque tienen una ligera cojera dicen “mira como me dejaron” todos los dias. Pero el accidente no tuvo la culpa fue el medico. bueno asi nos va y pasa lo que pasa; una denuncia anonima de alguien que sabia “mucha medicina” mas la “mucha medicina” de lamela (que creyo iba a pillar una condecoracion por atrapar un asesino en serie) junto con la de Espe= medicos y sanitarios vilipendiados como siempre y sin rectificacion la gente pensara que “algo de verdad” habrá y será la pescadilla que se muerde la cola denuncia tras denuncia por mala praxis.
    Mi apoyo a doctor Montes y felicitaciones por su buena praxis.

  6. llevo 3 años angustiada,aguantando calificativos como:”para matar no pedis cita eh¡.
    ahora es hora de por lo menos pedir disculpa a todos los sanitarios y que se intente volver a esa confianza que debe haber entre medico-paciente.
    gracias dr.Montes pues gracias a profesionales como ud,me queda esa pequeña esperanza de no morir con dolor en el año 2008,pues me consta que se muere hoy dia en España con dolor(vamos para atras como el cangrejo),!ojala no gane el p.p.pues la privatizacion de la medicina seria la primera injusticia social.

  7. Como médico con dedicación exclusiva a la Sanidad Pública durante 35 años,deseo expresar mi solidaridad con el Dr.Montes.
    Gracias a él,y posiblemente a su pesar,se ha abierto el tema de los cuidados terminales con realismo,sin miedo y luchando contra rémoras ideológicas que intentan controlar a la sociedad.
    Enhorabuena por su ejemplo,dedicación a los pacientes y a su integridad.

  8. Ni la Sra. Aguirre ni el Sr. Lamela tienen verguenza.

    ¿ Cómo pueden los madrileños haber elegido a esta inutil como presidenta de la comunidad?

  9. MI TOTAL APOYO AL DR. MONTES Y A TODO SU EQUIPO POR LAS INJURIAS RECIBIDAS. LA SRA. AUIRRE Y EL SR, LAMELA, DEBEN PEDIR PERDÓN A TODOS LOS AGRAVIADOS Y OFENDIDOS E IGUALMENTE A TODAS LAS FAMILIAS QUE POR SU CULPA HAN TENIDO QUE SOPORTAR EL SUFRIMIENTO DE SUS SERES MÁS QUERIDOS.

  10. LA Sra. Aguirre y el Sr. Lamela tendrían que vivir en primer persona las situaciones que nos han tocado a los demas, aunque supongo que si les tocara igual lo subcontrataban.

  11. Es un derecho, legítimo, el poder morir de una manera digna, sin sufrir, sin demoras, sin ralentizar o demorar una situación que no tiene solución alguna. Me duele el ver como a tu madre le afectó la manera vejatoria, cruel, y sin principios algunos, en la que murió tu abuelo, y como esto seguro la afectaría, y la llevaría a pensar diariamente que a ella la esperaba lo mismo, angustiándola esa sensación de que si llegaba la hora, podría ser infinito. Seguramente, la pérdida de él, la manera en que murió, y las consecuencias devastadoras emocionales que esto pudo causar en ella, fueron motores suficientes para acelerar su emfermedad. Dicen que casi todo está en la cabeza, una vez mas encuentro que me dan la razón, podría por supuesto, haberle visto morir en otras condiciones, que hubiese supuesto un adios dulce, aunque ninguno lo sea, pero que a ella no la hubiese traumatizado así, como traumatizaría a cualquiera, ese final tan despiadado e inhumano.
    Lo siento mucho, de verdad, de corazón, aún sin conocerte. Esperemos que esto ya sea agua pasada, y que no volvamos a padecer historias parecidas, que parece que ya no…
    Cruzo los dedos, y sobre todo, que avancemos, en vez de dar pasos de cangrejo en este tema de la sanidad, y que muchos abran ya las mentes de una puta vez, y dejen de jugar con vidas.
    Un beso muy fuerte, siento la historia tuya, tremenda, lo siento de corazón. Espero la vida te recompense con alguna cosa bonita.
    Un saludo afectuoso,
    Delirium

  12. ¡ENHORABUENA QUERIDO DR. MONTES! Su muy digna y ejemplar profesionalidad nos llena de sosiego y confianza a tantos y tantos que, frente a los inquisidores de variado pelaje, entendemos que el derecho a una vida digna es inseparable del derecho a una muerte igualmente digna. Ante los ataques obscenos y vomitivos de la derechona y la sotana somos muchos, muchos, los que valoramos y defenderemos siempre su encomiable actitud médica y humana.
    Un abrazo a Vd. y a su equipo,
    Manuel Pombo Sánchez. Socio de DMD.

  13. La unión hace la fuerza.
    Os enlazo en mi humilde blog

  14. Mi esposa falleció el 31/10/07 después de luchar contra un cáncer de estómago durante algo más de cuatro años. Cuando en febrero nos advirtió el oncólogo de que las cosas estaba poniéndose francamente feas, acudimos al servicio de apoyo psicológico de la Asociación Española contra el Cancer. Allí, aparte de aconsejarnos la psicóloga algunas pautas sobre como tratar el tema con los niños, nos informaron sobre los documentos de voluntades anticipadas, lo que en general se suele conocer com el “testamento vital”.

    Mi esposa rellenó y registró su testamento vital en agosto, en el que establecía ante testigos que no quería que se prorrogara su vida artificialmente y que me nombraba a mí el responsable de las decisiones concernientes a su vida que se tuvieran que tomar cuando ella ya no estuviera en condiciones. En ese momento decidió voluntariamente que se le suspendiera cualquier tratamiento que no fuera encaminado a suprimir el dolor. Su voluntad fue respetada por los médicos en todo momento.

    Cuarenta y ocho horas antes de su muerte y de común acuerdo con la médico del Servicio de atrención a domicilio del servicio aragonés de Salud decidimos sedarla, primero con un sedante suave tipo Valium y más adelante con clorhidrato de morfina. La tarde antes de morir, se despidió de los niños, les pidió que la recordaran, que fueran buena gente y que fueran, a pesar de todo, felices. La mañana siguiente, sobre las 12 y entre mis brazos murió dulcemente, en la misma cama donde cada noche dormimos abrazados durante 18 años, la misma donde, por amor, encargamos hace años a nuestros dos hijos.

    Este es mi concepto de una muerte digna, la de una persona que decide libremente sobre su vida hasta el final. Que ella misma programa cómo va a ser su tránsito de la forma mejor y menos traumática para ella y para todos. Y les prometo a todos que ni ella era una persona cobrade ni disponer tu muerte es un acto precisamente de cobardía.

    Esconder tu terror tras falsos “espíritus” y estúpidas supersticiones como que los muertos van a resucitar sí lo es. Es síntoma de una falta total de valor para frontar con entereza y racionalidad lo que está pasando como un proceso natural que, en el fondo, es.

    Estamos tristes, claro, a los niños les falta su mamá y a mí mi compañera de toda la vida, pero la vida viene así y en la medida que sepamos sobreponernos a esta tragedia cotidiana, mejor podremos encarar el futuro.

    Quiero expresar mi total apoyo al Dr. Montes y a todos los profesionales de la sanidad que no hacen otra cosa que respetar al enfermo, no como cotizante a la seguridad social, sino como persona. El día que todos los sanitarios tengan el pobre concepto sobre nosotros que nuestros dirigentes políticos tienen, apañados estábamos.

    La vida es un derecho, cuando se vuelve una insoportable obligación, ya nada tiene sentido y sólo debe estar en tus manos o en las de aquélla persona a la que tú designes. Si esta decisión incluye sólo una actitud pasiva o decididamente activa, en el fondo y éticamente es lo mismo. La decisión importante es decir “hasta aquí he llegado” y esa ya la han tomado muchos enfermos.

    Los políticos, ni mucho menos los curas y ni siquiera los jueces tienen nada que decir. Los jueces simplemente pueden asegurar el estricto cumplimiento de lo previsto y evitar los abusos, pero ninguno de los poderes públicos debe intervenir en un proceso que ni le va ni le viene y no es más que una muestra más de la obscena injerencia habitual del sistema público en la vida privada.

    Y van…

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