Las cosas claras 1

Este será la primera de una serie de entradas que dedicaremos a tratar de aclarar algunas cuestiones que están suscitando debate en los comentarios. Debatir sobre hechos ciertos y probados, ayuda siempre a alcanzar la verdad.

En esta ocasión, os dejamos el alegato del abogado de Luis Montes, que contiene muchas de las claves necesarias para entender el caso:

Declaración de Rafael Burgos, abogado del Dr. Montes:

“En las cuatro únicas historias en que está el señor Montes, no hay más que interpretaciones equivocadas de las propias historias clínicas, cuyos errores se transmiten desde los expertos de la Consejería a los expertos del Colegio de Médicos, habrá que pensar que posiblemente no se hicieron las cosas demasiado bien a la hora de hacer las valoraciones por parte de los peritos. No hay ni una acusación, seguimos teniendo una absoluta falta de imputación y sobre todo lo que tenemos es que no hay nadie que se responsabilice de atribuir al señor Montes una actuación imprudente, negligente o dolosa, mucho menos todo lo que se ha dicho de él, entre otras cosas a la entrada aquí llamándole ‘asesino’, ‘a la cárcel’, etc… Toda esta instrumentalización es lo que me preocupa en un estado de derecho: que las cuestiones de naturaleza política se trasladan a los juzgados y sobre todo que se trasladen a un particular que tiene que sufrir, al margen de otras cuestiones como es la lucha política, el debate político, etc, (…) De igual manera tengo que decirlo y de alguna manera protestar por la utilización sesgada que se hace de la justicia por motivos políticos y en las que pagan los particulares como en este caso los doctores del Severo Ochoa. Hemos citado a Lamela, hemos propuesto esa declaración del consejero y el viceconsejero, él tendría que explicar por qué se apartó del criterio prudente y discreto con que actuó su antecesor en la Consejería. Ante una denuncia similar, nadie se enteró de la denuncia anónima del año 2003 y se reveló como lo que era, completamente falsa, sin hacer daño a nadie, sin hacer escándalo, sin perjudicar a la sanidad pública… y en este caso se ha producido todo lo contrario, eso es lo que hay que preguntarle al señor Lamela, y que responda de cómo tuvo conocimiento, por qué dio verosimilitud a una denuncia falsa y sobre todo delictiva intrínsecamente como él se encargó de decir, por qué cuando la ley le dice que eso no puede surtir efecto, surte efecto, por qué se va a secuestrar -y digo secuestrar, porque se llevó del hospital, que era donde tenían que estar- las 400 historias médicas, y se las llevó de un centro bajo el control de una persona designada por él en ejercicio de la facultad discrecional y en base a su propia confianza. Es decir, se llevan las historias clínicas de donde él tiene una persona de su confianza que tendría que controlarlas, pero se las lleva y a partir de ahí ya no es la persona de su confianza en el hospital sino nadie es capaz de decir qué ha pasado, qué falta y qué sobra en esas historias clínicas. A partir de ahí todos los dictámenes que se vayan haciendo a mí, como abogado de la defensa, me suscitan dudas que estoy en mi derecho de plantear”.

“Debieron ser llamados no sólo el Dr. Montes sino todos los supuestos implicados en esas historias clínicas para que pudieran defenderse desde ese momento. No se ha hecho (…) se han producido unas declaraciones, unas informaciones, unas peritaciones al margen concretamente de la intervención y de la posibilidad de defensa de los imputados, y eso es una irregularidad que en principio invalida el procedimiento. Lo único que tratamos es de depurar la verdad, no sólo desde el punto de vista del fondo sino de la forma. Está presentada la nulidad de actuaciones. Existen cosas un poco extrañas: que haya determinadas asociaciones que se personan en la causa inmediatamente después de que el juez dicte un auto admitiendo la denuncia del señor Lamela, y la personación de estas asociaciones se hace ante el juzgado que lleva la causa, con citación del número de diligencias – y esto es significativo porque el Juzgado no ha notificado a nadie el número de diligencias ni la incoación de esa causa todavía, y sin embargo ellos ya saben el Juzgado que le corresponde- (…) A partir de ese momento se personan y todo lo que pasa en las diligencias viene siendo sistemáticamente filtrado a la prensa, pero siempre en un sentido peyorativo, nunca ha salido desde las porosidades informativas de este procedimiento una buena información para los imputados, sino que siempre ha sido mala, lo cual tiene también su significación de por qué están determinadas acusaciones populares ahí, por qué se llama ‘asesinos’ a la entrada de un Juzgado a personas que como mucho estarían sometidas a una investigación de naturaleza médica para ver si han realizado el mejor de los posibles tratamientos, pero en ningún caso en presencia de personas que hayan intentado ni siquiera de lejos producir la muerte a nadie sino todo lo contrario, eliminar un sufrimiento en una persona que no tiene capacidad de mejorar su estado y que se va a morir en pocas horas. Es el principio del doble efecto del que hablaba Pío XII y que desde luego para la moral católica no supone la menor duda ni problema. Desde que hemos empezado ayer con el Dr. López Varas y hoy con el Dr. Montes, lo único que estamos haciendo es señalar los errores, algunos de interpretación de signos médicos, realizados por parte de los expertos que se trasladan con esos mismos errores a los informes de los médicos del Colegio de Médicos que ha elaborado el informe aquí. Es un cúmulo de interpretaciones sesgadas, llevadas al límite, y si se puede y no se llega a una conclusión negativa, se salta el límite y se llega al error; creo que las cosas están quedando lo suficientemente claras, no puedo entrar en el fondo del asunto, pero desde luego las explicaciones que están dando son muy precisas y las contestaciones al fiscal y a su señoría, que están teniendo una intervención muy activa en las preguntas de estas declaraciones, creo que están quedando muy claras”.

“No contestar a una de las partes no se trata de una postura gratuita o caprichosa, se trata de cuestionar la legitimidad de que determinadas personas estén, como yo he calificado delante de su señoría, de mirones en un proceso penal. En un proceso penal o se acusa o se defiende, pero lo que no está uno es de miranda, a ver qué es lo que pasa, y obtener la información, que luego trasladada a determinados destinos, es utilizada o ampliada o manipulada para conseguir una información sesgada que justifique lo que yo considero un error monumental”.

“Hay varias acusaciones populares pero ninguna acusa al Dr. Montes de nada en concreto. Yo acepto defenderme y ejercer el derecho de defensa frente a una acusación concreta respecto a mi cliente, pero me tendrá que decir qué he hecho mal, de qué me tengo que defender y cuál es mi riesgo de que me condenen; pero si todos están allí a verlas venir y resulta que al final el señor Montes y el señor López Varas se van a presentar aquí por lo que hayan dicho unos médicos nombrados por la señora Fariñas… me tendré que defender de la señora Fariñas y de sus médicos, pero no de las asociaciones que están aquí que no me acusan de nada, lo único que hacen es transmitir información”.

“En las cuatro historias están perfectamente descritas todo el proceso y la justificación del tratamiento que se adoptó en su momento, y fueron calificadas en unos casos de indebidas y en otros de excesivas en función de unas interpretaciones en todos los casos erróneas de los datos que se desprendían de las historias médicas. Esos errores de bulto son los que se han ido poniendo de manifiesto en la declaración del señor López Varas de ayer y en la declaración del señor Montes hoy. Todas las que vienen son todavía más claras, quiero decir, que todavía hay más datos que permiten establecer hasta qué punto se ha producido un error, una falta de profundización en el examen de las historias clínicas o una excesiva confianza en lo que antes los expertos de la Consejería habían dicho y los médicos designados por el Colegio de Médicos, por la señora Fariñas, han reproducido sin cribarlos, eso es lo que se está viendo aquí. Hay dos excesivas, otra contraindicada y otra no valorada (…) En otro dicen que el paciente ha estado 17 horas en el servicio de urgencias y por lo tanto ha recibido una medicación proporcional al número de horas que ha estado, el problema que se desprende, y lo ha puesto de manifiesto el propio fiscal (…) no hay 17 horas (…) sino cinco, en ese sentido durante las cinco horas sólo dio tiempo a suministrarle mediante un sistema de goteo una cantidad determinada que en ningún caso puede resultar excesiva; éste es otro de los ejemplos que luego son magnificados hasta el límite y se convierten en asesinatos. El Dr. Montes, en todo lo que ha habido un principio de duda lo ha aclarado, y yo me atengo a la despedida de su señoría: ‘Se ha acabado señor Montes, espero no tener que volverle a citar’. La declaración de Lamela la pedimos la semana pasada mediante un escrito en una petición conjunta de pruebas, entre las que están algunas otras personas como la Dra. Fariñas, para ver cómo se produjo el proceso de ofrecimiento del Colegio de Médicos a la fiscalía (…) me parece una actividad un poco oficiosa de un Colegio de Médicos asumir que la fiscalía tiene necesidades, cuando hay una clínica médico-forense, y ofrecerse a intervenir como árbitro en esta especie de contienda procesal”.

“Tendrá que decir (Lamela) por qué viene ese interés en intervenir en este asunto, a cuántos médicos, antes de los que aceptaron, se dirigió, y no quisieron hacerse cargo de una pericia por considerar que no tenían los elementos de juicio que pudieron tener los médicos -como era la urgencia, la inmediación, el contacto directo con el enfermo, etc- y creo que la dimisión del presidente de la Comisión Deontológico del Colegio de Médicos fue muy significativa: entrar a juzgar a un compañero sobre la base de los datos que me dan desde la Consejería para que en base a las informaciones previas de la propia Consejería emita un dictamen… hay gente que juega a eso y hay gente que no quiere jugar”.

3 comentarios

  1. xxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

    Nota del Admin: los chistes zafios, te los guardas para las reuniones familiares

  2. Convocada una MANIFESTACION a favor de la sanidad publica y por la dignidad del Hospital Severo Ochoa el Jueves dia 14 de Febrero a las 18:30 en La Glorieta de los Cabezudos (entrada a Leganes por Carabanchel).
    La manifestacion llegara hasta el hospital Severo Ochoa.

  3. Yo quiero que me atienda el Dr.Montes. Yo no tengo mente de rebaño.No soy fundamentalista, y los sepulcros blanqueados al corral.Por tanto deseo a mis familiares a todo el que quiero, y al mundo entero,una muerte DIGNA.En caso algún día fuera enferma terminal,por favor que me atienda el Dr Montes.¡ANIMO Dr. estamos con Ud.! Mi vida es mia y decido YO.

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